5 de abril de 2014

Fiesta de Santa Águeda



El día cinco Santa Águeda, era la fiesta de invierno que mas preparación llevaba. Varios días antes las Águedas, que eran las recién casadas, se encargaban de los preparativos. Una de las tareas era la de salir a la carretera y a la gente de los pueblos colindantes que iba a Valtiendas a hacer alguna diligencia o que pasaba para dirigirse a otro pueblo, ya fuese en carro o en burro, en bicicleta o andando, hacerle pagar peaje, de lo contrario no le dejaban seguir su camino, así que no le quedaba mas remedio que dar las perras o pesetas que entre unas y otro acordasen. El dinero recaudado lo destinarían a comprar velas para alumbrar a la Santa durante el año, para pagar la música de la fiesta y para la merienda si les llegaba.
El día de la fiesta comenzaba con la misa cantada y la procesión alrededor de la plaza con la Santa en andas, la llevaban las Águedas cada una de un palo, como solían ser más de cuatro se turnaban. Cuándo fueron decayendo las bodas repetían, hasta que llegó el punto y final.
Las Águedas iban ataviadas con su manteo, mantón, jubón y los complementos el traje típico de Segovia. Por la tarde las águedas bien pronto llegaban a la plaza a lucir sus trajes y para empezar el baile, que ese día mandaban ellas y las mujeres en general. Las jovencitas esperabamos que llegase la hora del baile porque era costumbre sacar a bailar a los chicos, aquellos que núnca nos sacaban a bailar y esa tarde no les quedaba más remedio que bailar o irse de la plaza, que podía ocurrir.
Han pasado los años y el día de Santa Águeda a través de internet me empapo de los actos que se celebran aún en distintos puntos de España sobre todo en Zamarramala.
Aquí en Palma, mujeres castellanas y leonesas este día se visten de águedas, hacen pasacalle. La Águeda que ostenta el cargo lleva la Vara de Mando y va en Calesa, no falta el dulzainero y el tamborilero que interpretan las canciones típicas,la gente se interesa por el acontecimiento y pregunta. La comitiva se dirige al Ayuntamiento es recibida en el Salón de Plenos por la autoridad,  este año por el señor Alcalde.
La Presidenta hace una exposición de lo que significa la celebración para ellas y para las acompañantes entre las que me incluyo. Se intercambian regalos y nombran Águeda para el año haciéndole entrega de la Vara de Mando la Águeda que cesa en ese momento. El acto se transmite por televisión en directo y lo escribo antes de que se pase el frio.

Desde Palma a cuatro de abril de 2014.

7 de febrero de 2014

El jamón ibérico



Cada año, a la llegada del verano, nuestro padre compraba el marrano a un señor que iba a Valtiendas. Vestía con camisa ancha, negra y larga por fuera del pantalón, también iba provisto de una vara larga quizás para dirigir a la piara de marranos, todos negros. A mí el hombre me llamaba la atención porque iba vestido distinto a como vestían los hombres de nuestro pueblo.


Ya teníamos marrano morato, estaba en el corte anexo a la casa, dormía sobre paja mullida que cubría el suelo, gruñía, oceaba, comía. Por la mañana nuestra madre le preparaba la comida - en el duerno de madera - consistía en "salvao" y un poco de agua mezclado, también patatas pequeñas cocidas, hojas y troncos de berza que íbamos a coger al huerto, las mondarajas. Se aprovechaba todo, las gallinas picoteaban lo último. La palabra reciclar no la conocíamos por aquel entonces, pero se cumplía.

Cuando el marrano salía del corte para comer, husmeaba un rato por el corral. En verano los días de tormenta abría la puerta del corte o la rompía y salía en estampida, se iba a los huertos y allí teníamos que ir a recogerle, cosa que no era fácil. Para la matanza llegaba a pesar nueve o diez arrobas.

La matanza solía ser en enero y era una fiesta pero hoy os hablo de la Matanza Producto.
Nuestra madre y su hermana el primer día hacían el calducho y las morcillas, el segundo día la botagueña y el chorizo, se curaban en la cocina colgando de los machones. Para la Cuaresma ya estaban oreados y unas semanas después nuestra madre metía el chorizo en la olla de barro entre aceite, también la cinta. No puedo olvidar la careta, el morro, en adobo era un manjar, los chicharrones estaban buenísimos, la manteca, cuando la Abuela echaba aceite en la sartén para freír añadía manteca. El tocino era muy socorrido para "tomarpan" al salir de la escuela por la tarde, sobre todo los días de frío. 

El jamón era la pieza principal, aunque en casa se dejaba sólo uno, el otro se hacía chorizo. El jamón lo ponía vuestra Abuela entre sal, después untado con pimentón permanecía colgado entero hasta que el Abuelo lo encentaba cuando íbamos a arrancar yeros, sí, ese trabajo tan duro, tanto calor y de sol a sol.
Los mayores tenían tan aprendidas las tareas de la matanza que nunca se maladaba nada.

Todo esto lo he recordado cuando hemos ido a comprar un jamón y los había de doscientos de cuatrocientos y hasta de seiscientos euros, están de moda, han salido en la prensa y en el BOE.

Y me digo yo, aquel jamón que comíamos en verano después de todo su proceso, era jamón ibérico de Cebo porque se alimentaba a base de piensos en recinto cerrado. A excepción de alguna que otra escapada a los huertos.
 Escrito a bolígrafo en Palma a 5 de febrero de 2014.

24 de octubre de 2013

EL ARROYO, LAS FUENTES Y SU CAUCE SEGUNDA PARTE


Corre el agua por el Arroyo pero, ¿dónde nace?.
El manantial de Fuenteantón está seco según la versión de la gente, así que decido verlo con mis propios ojos y propongo a Eusebio junto con Miguel ir a la Rituerta hasta Fuenteantón.
Dispuestos para la excursión partimos los tres desde el Pilón, Eusebio propone que en lugar de ir por arriba hacía la huerta de la Matilde vayamos por el pueblo hasta la última casa, así lo hacemos y en ese punto tomamos la sendera que nos lleva a nuestro destino. Como es la misma por donde va la red del agua a la fuente del pilón matamos dos pájaros de un tiro.

Valtiendas, arco iris sobre el Pico de la Muela
Vamos por la Senda bordeando la ladera del Pico de la Muela, el terreno es blanquecino, pobre, duro, inalterable y con escasa vegetación. La Sendera está bien conservada aunque en su margen derecha, hacía el arroyo, sí crecen hierbas, incluso arbustos, con raíces que pueden perjudicar la cañería.
La Sendera nos va indicando por donde viene el agua con registros cada cierto tramo, estos registros están bien identificados con la tapa de hierro fundido, hasta que llegamos al último o mejor dicho el primero, levantamos la tapa y vemos dos tubos, uno suelta el agua y el otro la recoge y lleva el agua hasta la fuente de los caños, siempre subterráneo. El nacimiento debe estar muy cerca, al lado hay un depósito de cemento casi a ras del suelo, lo tenía yo en mi retina de cuando era pequeña, Eusebio dice que ya no funciona.

Así que ya hemos visto el recorrido del agua, nos falta ver dónde pusieron nuestros antepasados el primer tubo de cobre allá por el año mil novecientos según consta en el inscripción que figura en la fuente. De antes no sé si habrá constancia en alguna parte. Estos años los hombres de la obreriza, que os menciono a menudo, han ido reparando cañerías o adaptando otras nuevas a las antiguas, de ahí que haya menos fugas y llegue mas agua a los caños.
Bueno, ahora nos toca centrarnos en llegar al sitio donde manaba Fuenteantón, se termina la Sendera y tenemos que ir sorteando la vegetación incontrolada que lo cubre todo, llegamos a un punto que parece el sitio del manantial porque hay un espacio llano donde nos sentábamos de niñas cuando íbamos de excursión con la merienda, pero sin  certeza, eso sí, sin una gota de agua.
El agua que corre este año por el Arroyo mana de más abajo pero es imposible seguir adelante, está el cauce hasta el puentón que parece una selva. Así que hacemos el camino de regreso bordeando la ladera del Somo sin sendera y como podemos hasta llegar a la carretera.
El agua de Fuenteantón la canalizaron hasta el deposito redondo que hay en el camino de entrada a la Rituerta como hicieron con la Fuente del Burro, fue un gran avance aunque con poca infraestructura. En verano había veces que no salía agua por el grifo de la cocina, porque el año había sido seco o porque se rompían las tuberías. Años más tarde hicieron un pozo allí mismo donde la Fuenteantón y los motores suben el agua cruzando la ladera del Pico de la Muela hasta el depósito que está en el llano y suministra agua a todo el pueblo. Aunque a mi entender habría sido bonito recuperar la Fuenteantón.
Antes de cerrar me dicen que ya no corre el agua por el arroyo, me quedo con la imagen de este verano.

Pasado al ordenador desde Palma a veinte de octubre de dos mil trece. 

13 de octubre de 2013

El arroyo, las fuentes y su cauce

En primavera tenía yo ganas de venir a Valtiendas por varios motivos, uno que añoraba y que daba por perdido es que iba a ver correr el agua por el arroyo.
Primero estaba el arroyo por donde corría el agua, después se asentaron los primeros pobladores, el arroyo era y es de Valtiendas y su nacimiento la Fuente de Fuenteantón en el lugar de la Retuerta o Rituerta. No lo he visto documentado pero pudo ser así .

Me habéis oído muchas veces decir que el arroyo era fundamental para los habitantes del pueblo, cubría  las necesidades de los vecinos, ahora sería impensable que se repitieran aquellas tareas que se desarrollaban entorno al arroyo. Si estáis interesadas poco a poco os las iré contando hasta donde llegue mi memoria.
El cauce del arroyo es casi plano hasta los huertos y va deslizándose recibiendo el agua de los caños a los pies del Puente. Más abajo recibe el agua de la Fuente de los Cien Caños y pocos metros más abajo se le une el agua de la fuente del Piojo o del Aniano. Ésta recuperada porque la canalización de los desagües se ha alargado unos metros con la aportación del Ayuntamiento y la Asociación Cultural, en cuanto al dinero, y la mano de obra de unos valtiendanos amantes del pueblo. Al final también recoge el agua de la Fuente Corneja.

Tiene el arroyo poco recorrido, va desapareciendo el agua debido a la maleza, las raíces de la vigas, zarzas etc. que hay en el cauce y obstruyen el curso normal de agua. El cauce del arroyo ya no es llano como antes cuando era prado y había pastos para el ganado, ahora está hondo e intransitable. La Fuente Rodrigo, que también daba agua al arroyo o iba por una regadera bordeando la carretera, lleva muchos años que no mana, aunque no manaba de continuo, dependía de como fuera el año. Actualmente esta ahogada de tierra y de enormes raíces de vigas. En fín, la imagen lúdica del prado, con violetas, caracolas, ganado pastando..., ha pasado a la historia.
Y sí, corre el agua por el arroyo! sentarme en los poyos del puente y ver el agua ha sido gratificante.
Desde Valtiendas a veintiseis de Septiembre del año dos mil trece.

8 de junio de 2013

una mañana de domingo

Hoy es domingo y ha amanecido un día espléndido, son las nueve de la mañana y el mar está tranquilo, se ven algunas barcas cerca del embarcadero otras mas lejanas. 
Los aviones que salen del aeropuerto llevando a su destino a los turistas que han venido a pasar unos días a Mallorca, cada minuto sale uno, lo estoy controlando, no se cuánto tiempo durará este ritmo.
Los pájaros a los que hoy sí se les oye trinar - cada uno en su propio gorjeo- con el silencio no interrumpido por el bullicio de los niños en el patio. 
La arboleda que en este tiempo está llena de vida, tan verde que parece principio de la primavera. Se ven pocos coches por la carretera, es domingo y aún temprano para salir de casa, veo a gente paseando con su perro, unos lo llevan atado y los más los dejan sueltos que para eso hay grandes espacios sin urbanizar. También gente corriendo y algún que otro ciclista.
 
Hoy no es día de gaviotas, alguna planea  entre las palomas, quizá presumiendo de que el vuelo lo hacen mas bonito y más largo que las palomas, que pasan en bandadas buscando donde aposentar sus patas, y que no saben nada de fines de semana, para ellas todo los días son iguales.
Deseo que os sirva para recordar estas imágenes que vosotras tenéis en vuestra retina y los que no las tengan puedan imaginárselas.
Escrito en Palma a dos de junio del año dos mil trece.

12 de mayo de 2013

Con flores a la Virgen

Mes de mayo, mes de María, mes de las flores. 
En el mes de mayo a la salida de la escuela las niñas íbamos a la parte de los huertos a coger flores para hacer un ramo a la Virgen, cada una hacíamos el nuestro. 
Cortábamos ramitas de los árboles que crecían por toda la zona, también en la ladera que se halla entre la carretera y los huertos, eran olmos que ya no existen porque la enfermedad - grafiosis- los extinguió. 
Para hacer el ramo además de las ramitas de los olmos empleábamos la hierbabuena, el toronjil, las hojas de romana, los lirios, claveles, alguna rosa y las flores silvestres que en el mes de mayo ya empezaban a florecer por la orilla del arroyo y por la ladera ya mencionada.
Entre tanta variedad podíamos elegir para que el ramo nos quedara precioso, siempre con predominio del color verde.

El señor cura decía el rosario y la novena, que no eran nueve días sino  treinta y uno. Los vecinos, mayormente las mujeres, acudían al rosario al toque de las campanas. Las niñas participábamos con entusiasmo y alegría en el evento. Al final de la novena nos poníamos en fila con nuestro ramo y se lo ofrecíamos a la Virgen de la Asunción que preside el Altar Mayor y por tanto la Iglesia.
Cada día una de nosotras recitaba un verso a la Virgen, había días en que el verso lo recitaban dos niñas porque así lo requería el texto. Versos que habíamos aprendido en la escuela tras mucho tiempo y con gran esfuerzo por nuestra parte y con la paciencia infinita de doña Gregoria.
Al final todos los allí reunidos cantábamos la canción de: Venid y vamos todos con flores a María / con flores a María que madre nuestra es/.   
Un trocito más de la historia  en Valtiendas vivida y recordada por Concha.

En Palma de Mallorca a once de mayo de dos mil trece.

2 de marzo de 2013

Caminos con nombre propio

Cuándo éramos niños sabíamos que al comenzar la primavera, los domingo por la mañana, los hombres iban de obreriza para arreglar los caminos de este llano y extenso término que es Valtiendas.
Los caminos estaban hechos un desastre, con baches y roderones que las ruedas de los carros habían ido haciendo a lo largo del año. Ya os he contado otras veces que todo se transportaba con el carro; los cereales, los cestos con la uva, la leña del pinar y las mostelas, el abono, las personas, en fin, todo todito todo.
Todo este ir y venir, unido a las lluvias y heladas del invierno, hacía que los caminos quedasen intransitables.

Por eso el Señor Alcalde anunciaba a los vecinos, por la vía del bando municipal, que el alguacil se encargaba de difundir por todo el pueblo - primero el toque de corneta o trompeta para a continuación  dar el bando - "por orden del Señor Alcalde se hace saber a todos los vecinos, que mañana a la salida del sol se presenten en la plaza para ir de obreriza."

Después, con la llegada de la segadora tirada por los machos, los tractores y más tarde la última tecnología en maquinaria agrícola, la gente y los carros fueron desplazados.

También llegó la parcelación, las tierras estaban dispersas y al agruparlas se benefició todo el pueblo - en vez de tener unas áreas en un lado y otras en otro - el tenerlas todas juntas facilita la labor aún hoy en día.
Se hicieron caminos rurales, anchos y rectos, la modernización de las tareas del campo determinó la desaparición de caminos y de sendas; el camino de los blancares, el de los sondones, el de la carriruela y alguno más, la senda de los huevos, la del cerral, etc., éstas estaban más cerca del pueblo.
Otros caminos están en un estado deplorable, el que va al coto de San Bernardo, el que va a la granja de abajo, en este último, después de sortear todos los obstáculos que hay, te encuentras con una valla que impide continuar, cuántas veces de chiquilla iba yo a la granja a algún recado que me mandaba la abuela - allí  vivía una familia amiga de los abuelos- y qué bonito era el paisaje. La abuela nació en la granja e hizo el camino durante años, hasta que se casó con el abuelo.

Esto es una muestra de cómo fue transformándose la esencia del pueblo y la fisonomía del campo.

Escrito a bolígrafo en Palma a veintisiete de febrero de dos mil trece,

Concha