24 de noviembre de 2016

La Cerca

  La Cerca de nuestra abuela Marcela está entre dos laderas: la de Maracuera y la de Valdesebastián. Sostiene a ambas laderas y estas al mismo tiempo la protegen, además tiene una pared que la rodea con dos salidas o entradas. En medio de la cerca, en la hondonada, la tierra es tirando a húmeda, debe pasar agua a muy poca profundidad.

  De pequeña me imaginaba que la Cerca era como un barco muy grande, aún sin saber nada de barcos más que los que veía en la enciclopedia Álvarez de primer o segundo grado, las tres carabelas de Cristóbal Colón y los barcos de la Armada Invencible de Felipe II .

  El acceso a la Cerca era por la calle del Arrabal a coger el camino que bordeaba la ladera de Maracuera o bien atravesando la tierra del tio Perez hasta encontrar el camino del Arroyo, son las dos entradas que aún permanecen.



  Sabíamos por nuestro padre que la Cerca había sido viña y que sus mayores la labraban y cosechaban su fruto. Las herramientas que utilizaban para realizar las labores ya las conocemos y las condiciones del terreno también, carencias que ellos contrarrestaban con su fuerza, conocimiento y sabiduría.

   Acarrear la uva puede ser que lo hicieran poniendo a lomos del burro un cesto a cada lado sujetos con una harpillera,  ¡cuántas idas y venidas de la Cerca a la Lagareta cruzando el pueblo hasta la ladera de las bodegas!

  Nosotros, descendientes de aquellos hombres recios, llegamos a ver en un trozo de la Cerca cepas con algunos racimos de uvas, también un manzano enano, unos ciruelos que daban ciruelas claudias que llevábamos en la cestilla para tomar pan en la era durante la trilla, algunos almendros, un rosal silvestre con rosas blancas y un limoncillo, arbusto que daba un fruto redondo y pequeño con un ligero sabor ácido.
  
  En primavera entre el trigo crecían florecillas amarillas, campanillas, tenían una vida muy corta que mientras duraba competían con el verdor incipiente del trigo o de la avena que era el grano que nuestro padre, vuestro abuelo, sembraba en la cerca.

  A la Cerca íbamos andando, cruzando el arroyo al final de los huertos en la orilla izquierda, desde allí salía una pared que llegaba hasta la entrada a la Cerca, subíamos y bajábamos pegados a la pared para no meternos en el trigo que sembraban en la tierra. Después seguimos yendo en alguna ocasión… este verano hicimos Miguel y yo una excursión a la Cerca,  yo con mis recuerdos de la infancia ahora disfrutando del sosiego que produce la visión de una mata de tomillo, otra de aulaga o de jalvia y las propias que crecen en una tierra en ladera que no se labra. La hondonada, poblada de escaramujo (dice el diccionario "rosales silvestres de flores encarnadas y fruto en baya oval roja"), destaca con su colorido y frondosidad. 

Hoy dice el taco ¿Qué es la paz espiritual? Mira a un gato haciendo la siesta y lo sabrás. Alejandro Jodorowsky

En Palma a catorce de noviembre de dos mil dieciséis

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